Tracey Emin y la creación artística como terapia

Tracey Emin (Croydon, 1963) es una controvertida artista disciplinar, amada por unos, odiada por otros. Apenas diferencia entre sus acontecimientos personales y las obras que produce, exponiendo su intimidad con una honestidad brutal. Se podría decir que toda su obra es una especie de autorretrato en diferentes momentos de su vida.

Tracey Emin
Tracey Emin

Uno de los premios de arte contemporáneo más controvertidos es el Turner Prize, donde saltó a la fama el mediático Damien Hirst con su pieza “ Mother and child. Divided” ganadora de la edición de 1995. Son varios los detractores del premio, que piensan que busca más que el sensacionalismo y la presencia en prensa sin tener en cuenta la carrera de los artistas o la calidad de las obras, pero lo cierto es que Anish Kapoor ganó en 1991, y hoy cuenta con una consolidada trayectoria artística. Mona Hatoum fue finalista, así como Sean Scully o Lucian Freud, artistas con carreras asentadas y referentes para el arte contemporáneo. Una de las finalistas, en 1999, fue Tracey Emin.

Sin título, 2000
Sin título, 2000

Tracey Emin responde a un perfil artístico totalmente actual: utiliza la creación artística para expresarse, como una terapia que le ayuda a superar ciertas etapas de su vida. Criticada por esto mismo, se le acusa de “escandalizar” y de querer llamar la atención del mundo del arte.
Cierto o no, Emin utiliza diferentes técnicas y lenguajes que ya se utilizaron durante los años 60 y 70 -y posteriores- para expresarse, por lo que realmente estaría aglutinando estilos para crear el suyo propio, el que le proporciona la comodidad necesaria para contar su historia.

Sin título (Porchester baths), 1988
Sin título (Porchester baths), 1988

Estudió pintura en el Royal College of Art y en una primera etapa (de la que no se conservan obras, ya que ella misma las destruyó todas) se percibía cierta influencia de Munch y Schiele.
Forma parte del grupo denominado “Young British Artists”, un grupo de artistas británicos que empezaron a exponer en torno a 1988 en Londres, licenciados en Bellas Artes y gran parte de ellos apadrinados por el galerista Charles Saatchi.

"My bed", 1998
«My bed», 1998

“My bed”, la obra con la que quedó finalista en el Turner Prize, es una instalación fruto de un colapso y una crisis emocional que la artista sufrió en 1993. Llegó un momento en el que sólo estaba en la cama y sólo se movía para ir al baño, porque no podía lidiar con la realidad. Así estuvo durante varios días seguidos. Cuando por fin se levantó, observó su cama y vio, literalmente: “el absoluto desastre y decadencia de mi vida”. Colillas, condones, ropa interior, botellas de alcohol, pañuelos de papel usados, pastillas… Un retrato orgánico de la artista en ese momento. Al lado, dos maletas cerradas, encadenadas: el equipaje emocional que Emin llevababa en aquel momento.

Es una obra tan personal que para montar la instalación de “My bed” Emin necesita estar presente y, sobre todo, necesita meterse en la cama y deshacerla ella misma, porque si no, la obra no tiene sentido para ella, no es su “cama”. Desde hace unos meses y hasta el año que viene se puede visitar en la Tate Britain, en Londres, después de que el coleccionista que la adquirió recientemente haya realizado un préstamo por diez años al museo.

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Tracey en un montaje de «My bed»

“My bed” marcó un punto de inflexión en su carrera y en su vida. Ahora dice no tener nada que ver con la Tracey que estuvo en “My bed”, desde un punto de vista personal, y por lo tanto artístico.
Pero la obra/historia de Tracey Emin no comienza con “My bed”. Su infancia y adolescencia marcaron profundamente a la artista. Se crió en un hotel que regentaba su familia. Coincidiendo que el hotel pasaba una mala racha, su padre abandonó el núcleo familiar y ese fue su primer gran encontronazo con la cruel realidad.

"Exploration of the Soul", 1994
«Exploration of the Soul», 1994

Cuando Tracey tenía trece años fue víctima de una violación. Este hecho ha tenido una gran repercusión en su vida y obra, tratándolo repetidamente en obras como “Exploration of the Soul” donde cuenta de forma poética los hechos más relevantes de su vida, hasta cumplir los trece años. Tras escribir su historia, realizó una video performance, llamada «Grand Scale», en la cual iba leyendo fragmentos de “Exploration of the Soul” sentada en una butaca que le regaló su abuela, en diferentes lugares de Estados Unidos.

Monument Valley (Grand Scale) 1995-97 by Tracey Emin born 1963
«Monument Valley (Grand Scale)», 1995-97

Con dieciocho años Emin se quedó embarazada, pero abortó. Este hecho, junto con otro aborto que sufrió más adelante, también han sido muy influyentes en su obra. Emin entonces estaba sumida en las drogas y el sexo casual.

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«Everyone I Have Ever Slept With 1963 – 1995», 1995

En 1995 presenta “Everyone I have ever slept with from 1963-1995” (también conocida como “La tienda de campaña”) una instalación consistente en una tienda de campaña con los nombres, cosidos al estilo patchwork, de todas las personas con las que había dormido alguna vez, no sólo parejas sexuales, sino amigos, familiares y cualquier persona con la que había compartido lecho.
Esta obra fue destruida en 2004 , junto a otras de Damien Hirst o los hermanos Chapman, entre otros artistas, en el incendio del almacén que albergaba estas piezas, todas procedentes de la galería Saatchi de Londres.

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«Everyone I Have Ever Slept With 1963 – 1995», 1995

Muchos de los artistas recrearon las obras perdidas en el incendio, sin embargo Emin se negó a recrear “Everyone I have ever slept with from 1963-1995” ya que era falsear la pieza, recrear un momento de su vida que ya había pasado y que no tenía nada que ver con el presente. A la artista se le ofreció hasta un millón de libras por volver a construir “Everyone I have ever slept with from 1963-1995”, pero no accedió a las peticiones de la galería. Finalmente fueron los hermanos Chapman quienes se encargaron de la recreación de la instalación. Esta actitud que mostró Emin es totalmente coherente con su forma de trabajar, reafirmando que ella entiende el arte como una expresión de un momento vital, un vínculo íntimo con los sentimientos que posee en una franja de tiempo determinada.

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«Exorcism of the last painting I ever made», 1996
"Exorcism of the last painting I ever made" , 1996 (detalle)
«Exorcism of the last painting I ever made» , 1996 (detalle)

“Exorcism of the last painting I ever made” (1996) fue una instalación de 14 pinturas, 78 dibujos, 5 body prints, objetos, muebles, cd’s, periódicos, revistas y utensilios de cocina. Después de una dolorosa etapa, tras su segundo aborto, Emin estuvo sin realizar ninguna obra durante un tiempo hasta que volvió a utilizar el proceso creativo como terapia para superar la depresión que atravesaba.


La Tracey Emin que vemos hoy en día tiene poco que ver con la Emin que pasaba etapas de depresión y tristeza. Parece que la artista ha madurado y ha conseguido superar complejos y cargas emocionales negativas del pasado y ahora reflexiona desde una perspectiva más tranquila y quizás sarcástica sobre su vida y las emociones que experimenta o experimentó.

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«I know, I know, I know», 2007

Es el caso de las frases que construye en neón, con mensajes íntimos, tristes en algunos casos pero siempre con una calma inusual en la artista hasta este momento. Eso sí, lo hace mediante el neón, un lenguaje publicitario que pretende atraer nuestra atención para conseguir vender algo y que contrasta con el carácter íntimo de las frases.
Y es que si hay algo que Emin sepa hacer es exponer su intimidad y conectarla con la nuestra.

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Créditos de las imágenes: www.tate.org.uk, www.saatchigallery.com, theajagsgallery.com/blog, www.emininternational.com, www.standard.co.uk, www.jeanniejeannie.com