No es la primera vez que hablamos de tipografía en ¡Ah!, un elemento esencial para cualquier diseñador y que está presente en nuestro día a día. Cada día vemos cientos de fuentes tipográficas aplicadas en todo tipo de objetos y medios, y seguro que entre ellas, dándote cuenta o no, has visto a menudo alguna diseñada por Adrian Frutiger (1928-2015), uno de los grandes tipógrafos del siglo XX. A pesar de haber fallecido hace un par de años, Frutiger sigue (y seguirá) influyendo a nuevas generaciones de diseñadores y tipógrafos.

De origen suizo, pasó sus primeros años profesionales trabajando para la fundición Deberny & Peignot, donde diseñó las tipografías Président (la primera que hizo con fines comerciales), Méridien y Ondine.
Sin embargo, la que le haría más conocido no sería ninguna de esas sino la Univers, para la que creó un sistema de numeración destinado a clasificar por pesos y anchuras – algo que no se había hecho hasta entonces y que posteriormente empezaría a aplicarse a otras tipografías.

Frutiger fue otro de sus mejores trabajos, especialmente valorada por su muy buena legibilidad, ya que se lee muy bien tanto a mucha distancia como a tamaños muy pequeños. El tipógrafo alemán Erik Spiekermann incluso llegó a calificarla como la mejor tipografía creada (que eso sea cierto, ya es otra historia).


Avenir («futuro» en francés) es una tipografía que realizó teniendo como objetivo presentar una opción más humanista de la Futura, y que también está entre algunos de sus diseños más utilizados a día de hoy.
Adrian Frutiger fue un diseñador incansable, que incluso ya mayor no dejó de seguir trabajando y experimentando con las posibilidades que el diseño digital trajo consigo. Sus trabajos se recopilaron en el libro Adrian Frutiger – Typefaces: The Complete Works, publicado en 2008.
